Qué es el acero en joyería
En joyería se utiliza acero inoxidable, una aleación de hierro con cromo y otros elementos que le dan resistencia a la corrosión y le permiten conservar su brillo. Dentro de los distintos tipos, el más habitual en joyería es normalmente el 316L, a menudo llamado acero quirúrgico, por su buen comportamiento frente a la oxidación y al uso diario.
No todo el acero es igual: la calidad de la aleación y del acabado influye en el aspecto final y en la duración de la pieza. Por eso conviene comprar en una joyería que pueda informarte del material y asesorarte.
Ventajas de las joyas de acero
El acero ofrece un equilibrio muy interesante entre estética, resistencia y facilidad de cuidado, lo que lo convierte en una buena opción para joyas de uso diario y para regalar.
- Resistente a golpes, arañazos y al uso continuado.
- Conserva su color y su brillo con un mantenimiento sencillo.
- Permite diseños tanto discretos como de gran presencia.
- Admite grabados de texto, fotografías y logotipos.
- Se combina con oro, diamante, caucho o cerámica.
- Es adecuado para joyas de hombre y de mujer.
Combinaciones con otros materiales
Una de las grandes posibilidades del acero es su capacidad para combinarse con otros materiales, que aportan color, contraste o un punto de lujo a la pieza.
- Acero y oro de 18 kt: detalles, filos o chapas de oro que dan calidez y distinción.
- Acero con diamante de 0,01 ct: un pequeño punto de luz en colgantes, pulseras, gemelos o llaveros.
- Acero y caucho: un estilo deportivo y cómodo, habitual en pulseras y collares.
- Acero y cerámica: acabado moderno y muy resistente al rayado, presente en pulseras y gemelos.
- Chapado o IP dorado: una capa de tono dorado sobre el acero que aporta el color del oro con un mantenimiento más delicado.
Acabados del acero
El acabado cambia por completo el aspecto de una joya de acero y también su forma de envejecer con el uso. Elegirlo bien te ayudará a acertar con el estilo y con el mantenimiento.
- Pulido: superficie brillante, tipo espejo, muy elegante pero en la que se notan más las marcas.
- Satinado: brillo suave con un ligero cepillado que disimula los pequeños arañazos.
- Mate: aspecto sobrio y sin reflejos, muy apreciado en joyería masculina.
- Grabado láser o por ordenador: permite añadir textos, fotografías, logotipos o firmas con gran precisión.
Joyas de acero y pieles sensibles
El acero habitual en joyería, normalmente el 316L, suele ser bien tolerado por la mayoría de las pieles, por lo que muchas personas que reaccionan a otros metales lo llevan sin problemas. Sin embargo, contiene níquel en su aleación, así que no puede considerarse apto para todo el mundo.
Si tienes una alergia diagnosticada a metales, te recomendamos consultar con tu médico y contarnos tu caso antes de elegir. Te orientaremos con prudencia sobre las opciones más adecuadas, incluidas piezas en oro o plata de nuestro taller.
Cuidados y limpieza
Las joyas de acero necesitan pocos cuidados, pero unos hábitos sencillos ayudan a que conserven su aspecto durante mucho tiempo.
- Límpialas con agua templada, jabón neutro y un cepillo suave; sécalas bien con un paño.
- Evita la lejía, el cloro de las piscinas y los productos de limpieza abrasivos.
- Aplica perfumes, cremas y lacas antes de ponerte las joyas.
- En piezas chapadas o con IP dorado, limpia solo con un paño suave para proteger el baño.
- Guarda cada joya por separado para evitar roces y arañazos.
- Si una pieza necesita reparación o un repaso del acabado, consúltanos en nuestro taller.
